Viendo el clase el famoso caso de Watergate, y después por pura coincidencia, empece a ver la película ¨Los hombres del Presidente¨, que habla sobre el mismo tema.
Me dí cuenta de la gran labor que tiene que hacer un periodista de verdad, un periodista con hambre, un periodista con ganas... en pocas palabras un PERIODISTA.
De este modelo de periodismo, me surgen dos preguntas, la primera más fácil que la segunda, pero en sí, con alguna relación entre las dos.
1) ¿ Estamos preparados para ser periodistas de verdad, cuando en las clases lo único que nos enseñan es algo de historia del Diario La Nación y los suplementos que lo componen, en vez de intentar buscar nuestro lado crítico y analítico, o por lo menos hacernos escribir de mejor manera?
2) ¿ La sociedad en la que vivimos, esta lista para recibir en sus medios de comunicación a periodistas que tengan hambre de verdad; o la simple pereza de conformarnos con las ¨verdades¨que nos imponen los medio, hacen que la profesión de periodista se limite única y exclusivamente presentar las noticias de una forma superficial?
La única conclusión a la que pude llegar es:
El sistema en el que vivimos, donde lo más importante es sacar los dividendos necesarios, para tener conformes a un grupo de accionistas, al cual solo le importa que la cantidad de dinero que el diario gasta por cada tirada, sea un número mucho menor al monto que recibirán cuando toque hacer las cuentas de fin de mes; cuando la labor real de un diario es informar a la gente de una manera objetiva, sin segundas intensiones; y llegué a esta conclusión:
¿Estaremos en los últimos días de lo que se conoce como periodismo, o es simplemente una crisis evolutiva, donde encontraremos en un futuro (no sé si lejano), un periodismo que logre convivir con el sistema actual?
viernes, 7 de mayo de 2010
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